buenas noches, luna enlunada
Caminando por el jardín de las piedras preciosas, balanceándome, dejando que la sombra y el sol jugasen en mí una alternación. Ni un ruido, ni una melodía. Al salir el sol, este jardín ha estado envuelto en la bruma, pensaba yo, porque por todas partes había algo de enternecido. Al principio, la mañana era espléndida, pero sin que el menor viento la interrumpiera, el cielo se puso enseguida gris. Los objetos perdieron su brillo, su pesadez, su realidad. Yo andaba soñadoramente. Me parecía no tanto ver cómo volverme a acordar, o más bien: andaba no dudando de que las cosas fueran reales, sino de que fuera realmento yo quien las viese, hasta tal punto me confundía con ellas y con vos.
Dejándome acariciar por la luna, o por la sombra, ocultando mis ojos llenos de lágrimas, llena de noche.
Esas sombras que un instante toman cuerpo, se detienen para volver a hundirse y perder su consistencia en la noche .
...Allá más lejos, en el camino desierto, hay un montón de melodías para sentarse. Cada tarde he de volver a el. Del suelo surge un vapor que azulea todos los jardines. Ninguna melancolía, una afluencia de gloria dispersa y de indiferente resplandor. Serena, indiferente, asciende la noche.
Sí los días no son muy hermosos, las noches lo son mucho

2 Comments:
At 5:11 PM,
Anonymous said…
Demasiado hermoso muchachita.
mi jardín no tiene piedras preciosas, podrias dibujarlas?
agu.
At 7:43 PM,
Anonymous said…
Pauli
estuve leyendo un poco y la verdad que me gustó. no sabia que escribias. gracias por hacermelo saber.
un buen remedio a mis ojos leerte.
saludos. nico.
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